Apóstoles modernos

Por el Dr. Juan Colón Muñoz

Biblia"Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo" - 2 Corintios 11:13

Es sumamente interesante ver como hoy día hay pastores que tienen más títulos que llamados. Se ha levantado una moda de supuestos "apóstoles" que pretenden engañar a muchos, interpretando textos fuera de contextos, y arrastrando multitudes al engaño.

Realmente, ¿qué significa la palabra: "apóstol"? Para aquellos que desconocen su definición, "apóstol" significa: "enviado". Y se refiere única y exclusivamente a los hombres que Dios llamó para levantar su Iglesia y establecer los fundamentos de la doctrina de Jesucristo, en la época de la Iglesia primitiva. Estos eran hombres que, como Pablo, viajaban constantemente, estableciendo nuevas congregaciones y reforzándola por medio de sus enseñanzas.

Una de las características del apostolado es que los apóstoles fueron llamados directamente, y cara a cara, por Jesucristo mismo, (con la excepción de Matías que vino a sustituir a Judas Iscariote). Como característica principal, los apóstoles tenían que haber sido testigos oculares de la resurrección de Cristo (Hechos 1:22).

Después de su resurrección, Jesucristo se le apareció a más de 500 personas, siendo Pablo el testigo ocular que recibió la última aparición de Jesús cuando iba camino a Damasco. Es por esta razón que Pablo se clasifica asimismo como un "abortivo" de Jesucristo (1 Corintios 15:8).

Abortivo, del original griego: "éktroma", es una connotación que se refiere "al último de todos [los apóstoles]". Pablo claramente nos indica que después de él no hay más apóstoles llamados por Jesucristo, porque como dice el texto, él mismo vino a ser el "último de todos". Y aquellos que osadamente, pretendieron ser "apóstoles" sin tener el directo llamado de Jesús, fueron clasificados como: "fraudulentos, disfrazados de apóstoles" como lo dice en 2 Corintios 11:13.

Lamentablemente esto se vuelve a repetir en nuestros días, cuando resurge el mismo patrón de los auto-llamados "apóstoles" de Cristo; personas que, en el nombre del evangelio, solo buscan la fama y el dinero por medio de las falsas doctrinas. Y como característica especial, los "apóstoles modernos" se revisten de altivez, procurando ser el centro de atracción en los eventos públicos y actividades religiosas.

Un detalle muy interesante es que la mayoría de los auto proclamados "apóstoles" de hoy día también son pastores. ¿Dónde en el Nuevo Testamento se menciona que los apóstoles eran también pastores? Esto, por supuesto, es una clara manipulación de las Escrituras. En los tiempos de la Iglesia Primitiva no existían pastores-apóstoles. Esto es un título ficticio que nunca fue aprobado por Dios.

No obstante, en su carta a los efesios, el apóstol Pablo, explica la importante misión de los dones que Cristo dio a su Cuerpo, es decir, a la Iglesia. Pablo dice: "Y él mismo [Espíritu Santo] constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo..." (Efesios 4:11-12).

Es evidentemente claro, que este pasaje guarda una estrecha relación con una época en que la Iglesia estaba en una etapa primitiva, y existía una gran necesidad por expandir el evangelio. Era una época en que la Iglesia necesitaba obreros especiales, con dones especiales, para edificar, es decir, organizar la Iglesia a la plenitud del evangelio y fundarla con todas las bases doctrinales de las enseñanzas de Cristo. En otras palabras, es lo mismo que usted tener en sus manos los planos de un gran edificio, pero necesita reunir los obreros capacitados para comenzar la edificación de la obra.

La misión de los apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros, mencionados en Efesios 4:11-12, se refiere una repartición de dones entre los santos varones de aquella época, que el Espíritu Santo eligió y perfeccionó, es decir, capacitó, para este fin. Una vez que la Iglesia es edificada, y fundada con toda la plenitud de la doctrina de Cristo, se cumple la misión de estos santos varones y la obra ministerial del evangelio, continúa bajo la responsabilidad de los evangelistas, pastores y maestros.